Las opciones que le quedan a Tigo, Digicel y Millicom en Costa Rica
La presentación solamente de dos ofertas de telefonía móvil en Costa Rica, por parte de Telefónica Movistar y Claro (América Móvil), en un concurso de tres licencias deja también dos opiniones contrapuestas en el aire: éxito y fracaso.
Las autoridades, especialistas y empresas del sector ven positivo que tras una década de discusión y dos años de haberse aprobado el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos -que consignaba el compromiso de la reforma del mercado de telecomunicaciones- se concrete el proceso para la apertura del sector telefónico celular.
Es el paso deseado también por las empresas de Internet, telefonía IP y conectividad, entre otros servicios, que no tenían como seguro lanzarse abiertamente al mercado tras los atrasos en la interconexión con el operador dominante, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), y pese a tener los permisos o autorizaciones de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).
Para los críticos de la reforma no es tan sólido el “éxito” obtenido. Considerando los atestados del mercado local (penetración menor al 50%, fallas del operador incumbente o dominante, alto consumo local) los interesados serían más que los invitados. (¿Y los franceses de Orange, con presencia en el Caribe? ¿Y los italianos de TIM, con presencia en Sudamérica?)
De hecho las autoridades habían definido un concurso de tres concesiones simultáneas. Entre más interesados, subirían las apuestas en la subasta. Por eso un factor que deberá evaluarse es si, con dos operadores únicamente, se logra una oferta económica satisfactoria, superior o parecida a los US$80 millones recaudados en Honduras y Panamá hace dos años en concursos similares. Esto los sabremos cuando se publiquen las propuestas económicas de Telefónica y Claro a principios del 2011.
Con solo dos concursantes, las inquietudes, rumores y dudas florecen alrededor de los ausentes, en especial de los que abiertamente manifestaron interés en participar en el concurso.
Los representantes de Digicel estuvieron presentes en la audiencia, pero su hermetismo fue firme. Si tenían la propuesta preparada, escondida en alguna parte del Hotel Intercontinental en San José o en la misma sala de audiencias, nadie lo sabrá nunca y se convertirá en uno de los mitos de la apertura. Cable & Wireless (CW) se excusó públicamente indicando que no participaba por “definiciones estratégicas”. Ambas habían invertido millones de dólares en publicidad local y Digicel era incluso -lo es todavía- patrocinador de la selección nacional de fútbol costarricense.
Para los entendidos no es sorpresa la ausencia de estas firmas, lo mismo que la de Millicom (Tigo), dados los problemas jurídicos y administrativos que ha tenido la apertura y dados los requerimientos “excesivos” del cartel. El mismo Millicom tiene la experiencia de haber iniciado y luego haber tenido que cerrar operaciones cuando la Sala Constitucional revertió el primer intento de apertura celular a principios de los años noventa.
A estos operadores les quedan algunas cartas, de las cuales el ICE podría obtener réditos. Esas firmas podrían convertirse en Operadores Móviles Virtuales (OMV), con lo que revenderían servicios del ICE. Este rol se ha planteado para la subsidiaria del ICE, Radiográfica Costarricense S.A., pero no se ha concretado. Quien sí tiene firmado un acuerdo con el Instituto para ser OMV es Televisora de Costa Rica S.A., dueña de Cable Tica. A Millicom se le facilitaría ese papel, al ser dueña de Amnet, la otra empresa de televisión e Internet por cable de cobertura prácticamente nacional.
Otro podría ser que el ICE establezca una alianza con alguno de los operadores, que le ayude a enfrentar a los gigantes Telefónica y América Móvil. Esta opción se probó en Panamá con la compra de CW del 49% del operador de telefonía de ese país; el mismo CW acaba de adquirir una participación mayoritaria en BTC Bahamas.
Sin embargo, “todavía” -dicen quienes están cerca del sector- ninguna opción de estas se ha barajado, presentado o avanzado para tener un escenario claro de lo que ocurrirá. Por ahora, más allá de los rumores que se levantaron en la misma audiencia de hoy, sólo se tiene que el calendario de la Sutel estima la entrada de operaciones de los nuevos operadores para septiembre del 2011.
El contrato con la selección costarricense tenia clausulas de salida en la eventualidad de que no ganaran una licencia. Parte del pago se hacia efectivo cuando al obtener la licencia.