Claro que no pude: que salado, fui por un servicio y me devolví con las manos vacías
La promesa está ahí en la página Web y en la propaganda de la compañía. Pero cuando el martes en la tarde fui a cuatro tiendas de Claro en Heredia preguntando por la datacard en servicio prepago, para utilizarla en estos días de vacaciones, me tuve que devolver a la casa sin el servicio.
Que no se tenga en una tienda es comprensible: la alta demanda, no se tenía un buen calculo, alguien se despistó y no pidió a tiempo para reponer el inventario, o “nos tocó la mala suerte que Usted-cliente-incomodo llegó el único día que no hay”.
Que no se tenga en dos tiendas,… pues coincidencia. En cuatro, ya no: ¿será que algo en el servicio todavía no está bien alineado, o dependeremos de la suerte en adelante para encontrar algunos servicios específicos?
Conste que iba como potencial cliente, sin identificarme como periodista ya que no andaba probando nada. Solo quería un servicio para poder trabajar dos días más al salir de la Meseta Central.
En la tienda del mall Paseo de las Flores solo tenían datacard de postpago y simplemente dijeron que no había de prepago. Como quien dice: “salado”. (Ahora bien: ¿quién explica la diferencia entre un dispositivo para prepago y otro para prepago? Es un asunto de software y que en el centro de atención al cliente no tengan disponibilidad me deja dudas.)
Aparte, el personal no fue diligente en averiguar sí en otras tiendas estaría disponible o cuándo lo tendrían ahí mismo. Ni se les ocurrió pedir los datos con la promesa de luego avisarle a uno en el momento que tengan disponibles los servicios solicitados. (En el país una librería hace todo esto. ¿Por qué una multinacional como Claro no puede hacerlo?)
Como ya había visto otra tienda en el centro de Heredia me fui hasta allá. Es una pequeña tienda cercana al parque y la iglesia de El Carmen. Tampoco tenían y tampoco sugirieron cuándo o en cuál otra tienda encontrar. Esta vez pregunto por alguna otra tienda cercana.
Me indicaron que hay un punto de venta en la misma cuadra de la heladería Pop’s, por la Catedral. Reinicio el recorrido de dos cuadras y media. ¿No deberían los gerentes de tiendas ir midiendo la demanda para solicitar la reposición de equipos para cuando aparezcan clientes?
En el camino frente a los Tribunales unos señores encorbatados bromeaban.
-Estoy como los muebles de Sarchi.
-¿Cómo: “como los muebles de Sarchi”?
-Sí, bien acabado-respondió con el eco de otro de sus colegas.
Llegué a la tienda que está a la vuelta de la Pop’s. La señorita que me recibe en la entrada me responde que sí tenían datacard prepago. Le volví a preguntar por maña profesional. “Sí, sí hay”, repitió con amabilidad.
Cuando pasa al otro lado del mostrador alguien le dice algo desde una oficina interna. La empleada va, toma dos celulares y empieza a teclear en ambos. Luego regresa donde salió la voz anteriormente e intercambian información.
-Sí tenemos datacard, pero no tenemos saldo- me dice como quien intenta arreglar un entuerto.
Por las dudas le pregunté qué era lo que pasaba.
-Es que no tenemos el saldo. Al comprarla usted paga ¢17.000 y ese es su saldo para consumir.
-¿Por cuánto tiempo?
-Un mes, aproximadamente. Pero ahorita no le ofrezco saldo.
-¿Y cuándo tendrán saldo?
-Hasta mañana.
-No, jamás. Mañana estaré fuera.- ¿Los que atienden creen que un cliente va a volver o tiene todo el tiempo del mundo para regresar por un servicio del que puede prescindir y a riesgo que otra vez le contesten que no hay?- ¿Dónde queda otra tienda?
-Por la Universidad Nacional. Cerca de donde era el restaurante Fresas.
-Gracias.
Salí para allá, pasando por las oficinas del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), donde ya tuve una experiencia de servicio infernal precisamente cuando fui a cerrar el servicio de postpago de la datacard kölbi, cansado de los problemas de velocidad y las caídas continuas de la señal por los problemas de diseño de la red 3G.
A Movistar ni me acerqué, pues no ofrecen el servicio. En el caso de Japi, que tiene una datacard con WiMax Móvil: ya había salido del Mall donde cuentan con la única tienda cerca; aparte, habría que verificar si tienen cobertura en los lugares que necesito y revisando el servicio no tienen prepago, que es lo que me interesa.
El servicio prepago de datacard me parece ideal. Tengo Internet en la casa vía cable módem de 5 Mbps, pero cuando estoy fuera necesito conectividad a mi netbook, ya que hay lugares donde el WiFi es inseguro, se requiere claves de acceso a cambio de una alta cuota (hay un hotel donde te cobran ¢5.000 por un día) o la señal es débil. Como requiero la conexión de vez en cuando, con prepago nada más paso a la pulpería y cancelo únicamente por el día que estaré fuera.
Llegué a la tienda cerca de la UNA y repetí el itinerario de preguntas, respuestas y frustración.
-¿Tienen datacard para prepago?
-Sí, sí tenemos.-respondió un joven en la puerta, vestido con una camiseta negra y el logo de BlackBerry.
Pero desde dentro de la pequeña tienda, al otro lado del mostrador, una dependiente dijo algo que cambió nuevamente el buen inicio.
-Sí tenemos, pero ahorita no- me explica el de la camiseta BlackBerry.
-¿Cómo?- aquello era como escuchar al mismo Cantinflas en persona. Otra vez la realidad imitando la ficción.
-Es que tenemos que desbloquearlas- me explica.
Me vuelvo ante la dependiente que se sale del mostrador para no hablar entre otros clientes que están atendiendo ahí.
-Sí tenemos, pero hay que desbloquearlas.
-¿Y cuándo es eso?
-Hasta la próxima semana.
Seguro arrugue la cara, ya descompuesta.
(Cuando llegué a la casa le envié unas preguntas a Ricardo Taylor, el gerente general de Claro Costa Rica, ayer mismo, antes de esta publicación, sobre los parámetros de servicio y atención al cliente, y hablé con su agencia de prensa para procurar la respuesta y tener un comentario junto con este recuento. Como era de esperar, no hay respuesta tampoco hasta el momento.)
Cuando iba a tres o cinco metros de la tienda, el joven de la camiseta negra me llama y se acerca:
-Que dice la muchacha que por la heladería Pop’s hay una tienda donde tal vez tengan.
-No, ya fui ahí- le respondí. Era como dar vueltas y más vueltas esa tarde y sin resultado alguno- Y no había.
En el caso de Japi, a partir de Enero podra hacer uso del prepago. Utilizara un metodo de monedero, el cliente escoge en nuestra pagina web el tiempo y velocidad deseada utilizando fondos de su monedero previamente depositado. Con el dispositivo conectado en nuestra red siempre podra accesar la pagina de prepago. Va a permitir navegar hasta por hora. La plataforma esta lista, solo faltan detalles de puntos de recarga y cobro en linea. Si esta dispuesto a recargar en nuestras tiendas por el momento lo puede hacer.
Mae una quest… ¿Japi solo pal GAM? o tambien zona turistica-rural como Sarapiquì?
Estamos en el GAM y Liberia ya, Puntarenas y Guapiles en Para fines de Enero. Sarapiqui no lo tenemos por el momento ya que la frecuencia que utilizamos corre muy poco
Carlos, vender equipos bloqueados es prohibido por Sutel. Un problema para Claro, pues ellos importan equipo desde casa matriz ya con configuraciones para su red. Por ello, para evitar sanciones, deben desbloquear las datacard primero. Algo similar les pasó con los teléfonos
Gracias por tu aclaración César. Solo que igual, si no tenían desbloqueados es un problema de servicio. ¿Me equivocó o es mucha majadería mía? Saludos.
Haceme un pete con tu chota tio